Encuentro.
Transcurrían los días de noviembre tan simples y monótonos ir a la plaza resultaba una de las ideas más comunes para pasar el tiempo, había adornos navideños y mucha gente haciendo las compras anticipadas de navidad.
Me gusta ver los juguetes y las decoraciones en los arboles de navidad, me encontraba entre los pasillos de juguetes cuando una voz grave me saludó.
- ¡Hola!
-Respondí con un hola, y una sonrisa. No tardé en observar sus ojos cafés claros grandes y redondos, y su sonrisa blanca, cejas tupidas y su barba perfilada. Esa atenta observación fue interrumpida por un
-Me puedes ayudar, por favor. Estoy buscando los regalos para mi hijo
(Ahí me quedé pasmada y fría como si me hubieran dado un zape y dicho que era prohibido). Conteste con un ligero
-Con gusto, dime?
-Cuál se ve más divertido este Spiderman o este otro o está pista de Spiderman?
No soy experta pero claro que la pista era más divertida aunque por el precio podía llevarse los dos más divertidos que uno solo. Y si, esa fue mi respuesta. Al parecer a él le pareció buena la idea y dijo un “GRACIAS” tan convincente y feliz.
Ambos nos dimos media vuelta y cada quién siguió su destino.
El destino jugando…
Me gustan mucho los chocolates puedo decir que son mi delirio y verlos ahí juntos me parecen atractivos, tome una bolsa para despacharme unas cuantas trufas, cuando volvimos a coincidir el chico de la hermosa sonrisa y yo en los chocolates, Me sonrió y me dijo, -También te gustan los chocolates, y conteste con un sí, me encantan. Nunca había sentido tanto nervio,
Después de ir a la caja para pagar los chocolates, la conversación empezó a fluir terminamos comiendo chocolates caminando por la plaza comercial, y de la nada surgió la idea de ir al cine esa misma tarde, quién nos viera parecíamos grandes y conocidos amigos, lo cierto es que apenas nuestras almas apenas se estaban conociendo.
Intercambiamos número y los mensajes por ambas partes se hacían constantes, y no negaré que al recibir un mensaje suyo pintaba mi día de otro color, su saludo y su platica eran cálidas y fluidas, y a pesar de que en su trabajo tuviera roles siempre se hacía presente, mientras transcurrían los días era más sencillo quererle, teníamos por ejemplo en común el amor por el fútbol, y aunque él le iba al Cruz Azul y yo a Pumas era sencillo entablar un dialogo y pasar tardes hablando de fútbol y de su pasión por la música de Enrique Iglesias, era increíble que alguien supiera completamente todo de ese cantante le reconocía que era muy fan. Y al ver el estilo de Enrique Iglesias, ahora me atrevo a decir que también era su estilo. El baile y la alegría también eran características de su forma de ser y bueno que decir de la cerveza esa también era un delirio, digamos que él era tan Tecate y yo tan Cuauhtémoc Moctezuma.
Pasaron los días y con su compañía estos resultaban fáciles de vivir. Empezaban las fiestas decembrinas, para mi gusto la mejor época del año, donde hay color, luz, regalos, convivios con la familia. Lo invité a la posada familiar en mi casa la cual con gusto acepto aunque después me confesó sentirse feliz pero muy nervioso, no era para menos ¡iba a conocer a mi familia! Ese día llegó muy temprano antes que todos, se los presente como mi amigo pues en ese momento eso éramos solo amigos con una conexión fraternal extraña. Todos la pasamos muy bien y lo que sea de cada uno si se me da eso de ser buena anfitriona.
Oficialmente empezaban las posadas, durante esas fechas salíamos a cenar, a bailar, y en una noche de viernes previo a la navidad me dijo acomodando mi cabello atrás de mi oreja, -Te quiero mi bonita, se acercó tanto que podía escuchar su corazón y por inercia o por gusto nos dimos un beso. A partir de ese momento era mi Emma y yo era su Sol.
Pasaron las fechas de fiesta, e iniciaba un año nuevo, era hermoso empezar a construir un futuro, se acercaba el super bowl jugaban los Chiefs de Kansas City vs los 49ers de San Francisco. Y obvio que lo quería ver pues mi equipo favorito los 49ers jugaban, le comenté que lo quería ver en mi casa pues me sale lo DT jajajaja y sin pensarlo acepto ir a casa a verlo. Ese día me confeso que no entendía nada del fútbol americano, y lo que él quería era verme esa tarde a pesar de que perdió por nada mi equipo, él la hizo amena después del partido escuchamos música y vimos videos de Enrique Iglesias y platicamos mucho, una de las platicas que se tornó como intensa fue cuando me dijo –“Sol, quiero que me acompañes a mi casa”, él vivía en Oaxaca ahí nació, estudió y vivían sus padres. Parecía razonable él ya conocía a mi familia y lo lógico era que yo conociera a la suya.
A su petición simplemente respondí -nos ponemos de acuerdo.
El 24 de febrero jugaban en la liga mx nuestros equipos y quedamos ir a verlos al Barzón es un lugar del centro de Orizaba, la idea era pasar una tarde de fútbol primero viendo al Chivas vs Pumas y después el América vs Cruz Azul, esa tarde fue triste por los resultados ya que ambos no ganaron, después de los partidos nos quedamos cantando y platicando. Estaba emocionado ya que ese día era cumpleaños de su mamá e iría el próximo fin de semana a verla volvió a decirme -Sol, ven conmigo. Yo solo sonreí y le dije que me gustaría que pasará un fin de semana con su familia y que para la próxima iría, en sus ojos noté la pregunta de ¿Porqué no ahora? Sin embargo con su enorme sonrisa blanca se disipaba esa mirada, esa tarde noche la pasamos cantando al final nos despedimos y cada quién se fue a su casa.
La semana transcurrió lenta, nos saludamos todos los días nos escribíamos, me preguntaba sobre mi día y me decía -Mi Sol te extraño, yo también lo extrañaba. El jueves 29 de febrero por la mañana me volvió a decir -Sol, ven conmigo. Solo respondí con un emoji de una carita sonriendo.
😊
Iniciaba marzo, y como cada mes se espera que sea un mes cargado de cosas positivas, empezábamos gracias a Dios con trabajo, iniciando proyectos, tenía a quién me hacía sentir más feliz y todo pintaba bien.
Pasaron los días… viernes, sábado, domingo, lunes, martes, miércoles ---
Había algo en ellos, no había ni un mensaje de Emma, ni una llamada nada.
Mi primera impresión fue recordar la petición que me hizo y mi respuesta de un emoji carita feliz. ¿Se habrá enojado? ¿Esto será un ghosteo? En verdad que no creía que él fuera de los que dejan de escribir así de la nada. Pero yo si soy de las que piensan que si no me buscan no busco. Su ausencia y no saber de él era inmensamente tristes, las preguntas no cesaban y todas eran un ¿PORQUÉ SE FUE? ¿PORQUÉ NO ESCRIBE? ¿TAN MAL TOMÓ MI RESPUESTA?
Pasó marzo, abril….
26 de abril
Era viernes al despertar reviso los mensajes que llegaron después de las diez de la noche y mi sorpresa fue recibir un mensaje por Whatsapp, era Emmanuel, y solo había escrito un signo de interrogación “?” lo distinto era que había puesto una foto suya muy formal a ese mensaje respondí con un “Hola, ¿Cómo estás? … No recibí respuesta…
En la oficina todo transcurría con calma…
Hasta que llegó un hermoso visitante a cantar afuera de la ventana y a imitar a un pájaro carpintero era insistente su canto y era raro ver un hermoso pájaro afuera de la ventana no resistí y le tomé varias fotos. A todos los de la oficina nos sorprendió.
De esas veces que sientes un vacío en el alma, volví a revisar el mensaje que recibí por WhatsApp y prestando mayor atención a su foto era una foto elegante pero con un moño negro y en la descripción de estado decía “En memoria de Emmanuel” la mente me da vueltas y empiezo las labores de investigación por redes sociales, cuando encontré que su mami invitaba a sus familiares y amigos a asistir el próximo 1 de mayo al segundo mes luctuoso de su hijo.
¡COMOOOOOOO! Emmanuel? Mi Emma? Sentí caer en un abismo, NO LO PUEDO CREER, ósea que Emma murió el 1 de marzo. Por eso no escribió más. Y mis preguntas fueron ¿PORQUÉ? ¿CÓMO? ¿DE QUÉ? Las lagrimas rodaron por mi rostro, no podía con el dolor en el corazón. A mi familia también les cayó de sorpresa la noticia, ¡Era un joven alegre y sano! no lo podían creer
Al salir de la oficina, fui a la catedral a llorar la perdida de Emma a buscar consuelo en la mirada del santísimo, necesitaba encontrar respuestas, pero más necesitaba despertar de ese terrible sueño.
Las preguntas se despejaron al pasar los días, su recuerdo sigue vivo.